Archivos Mensuales: enero 2015

EPA 4T14: muy buenos datos de empleo pero con algunas sombras

Crecimiento del empleo reflejo de una mayor actividad y mejora de la confianza…

Los datos de la Encuesta de Población Activa confirman la creación de empleo en 2014, con un crecimiento trimestral en 4T14 del 1% algo superior al de las afiliaciones a las Seguridad Social (0,8%), repitiéndose el caso de 2T14 (gráfico 1). Las afiliaciones y los ocupados según EPA, miden lo mismo (empleo) pero de diferente forma (las primeras  son resultado de un cálculo censal y el segundo una extrapolación de diversas muestras sujeta a error de estimación, las primeras no cubren toda la población, las afiliaciones miden número contratos mientras que la EPA empleados y un trabajador puede haber tenido más de un contrato en el trimestre…).

Por sector (gráfico 2) el crecimiento en la ocupación se explica por servicios (mayor crecimiento absoluto sobre 3T14) y construcción (mayor crecimiento en %). En perspectiva servicios es el sector que más cerca se encuentra de recuperar el nivel máximo de empleo (apenas un 4% por debajo), mientras que construcción es el que está más lejos (un 63% por debajo).

graf 1y2

Dicho crecimiento en el empleo introduce cierto sesgo alcista a la estimación del Banco de España sobre PIB 4T14 del 0,6% (gráfico 3) si bien es probable que por debajo del empleo (hay que esperar a conocer la estimación de empleo a tiempo equivalente) lo que supondría un descenso de la productividad (crece el empleo pero desciende la producción media por empleado) en el que pueden conjugar dos factores: tendencia en el descenso de la productividad (gráfico 4, en 4T14 se asume PIB 0,7% t/t y empleo a tiempo completo 0,9% t/t) pudiendo  impactar el incremento de la contratación temporal, y puntualmente por un incremento del empleo ante unas mejores expectativas (favorecido por el fuerte proceso de destrucción de empleo, las plantillas de las empresas se encuentran en niveles mínimos) que la evolución de la actividad en 4T14.

graf 3y4

Generalmente, la mejora de la confianza empresarial (e.g. PMI de Markit, ver gráfico 5) se traduce en un proceso de inversión (parte apalancado en demanda de crédito como se refleja en el gráfico 6) en capital fijo y circulante para incrementar (o al menos no perder) capacidad productiva e incrementar stock de existencias (aparte de financiar cuentas con clientes no cobradas), junto a un incremento de plantilla.

graf 5y6

Superada la fase de destrucción de empleo, la economía alcanza tasas de crecimiento por encima de su promedio histórico tanto si observamos afiliaciones como ocupados (la tasa de paro por el contrario sigue por encima).

graf 7y8

…con una mejora en la tendencia de la población activa, lo que implica un mayor potencial de crecimiento en el futuro

La otra buena noticia es la población activa que crece sobre el trimestre anterior en un 0,4% (95 mil personas) y que en tasa anual prácticamente alcanza la estabilidad (-0,4% vs 4T13) continuando la tendencia positiva iniciada en 1T14. Mientras que en 4T14 parece haber terminado la caída de la tasa de actividad (gráfico 9) en la que según el INE la aportación es más positiva por parte de las mujeres. El INE cita en su informe que la principal razón de la caída anual  en la población activa  “es el envejecimiento de la población” mientras que en el informe 3T14 citaba “un descenso de la población activa extranjera”, cuya mejor evolución se observa en el gráfico 10.

graf 9y10

Ante el proceso actual de envejecimiento, el posible crecimiento de la población activa debería venir de un proceso de emigración que dejara de “expulsar” población (o incluso pasar a sumar) y de una mayor tasa de actividad (e.g. incorporación de mujeres al mercado laboral). Dicho crecimiento es necesario para  optimizar el PIB potencial y pese a que en 4T14 ha afectado negativamente en una mayor tasa de paro, la lectura es claramente positiva.

Los aspectos menos positivos: continúa el envejecimiento de la población ocupada con una elevada tasa de paro entre los jóvenes….

La EPA también tiene sus sombras, una es el envejecimiento de la población empleada que tiene que ver no solo con el envejecimiento de la población, pues como se puede observar en el gráfico 11 aquélla lo hace a un mayor ritmo. Uno de los motivos de dicho proceso es la dificultad de los más jóvenes en incorporarse al mercado laboral tras haber sido un segmento especialmente afectado por la fase de destrucción de empleo de 2008/9. Este hecho se traduce en una elevada  tasa paro juvenil muy superior a la de los segmentos de mayor edad.

graf 11y12

…una elevada temporalidad en el empleo…

En 4T14 y una vez corregidos los datos de estacionalidad, la tasa de temporalidad (el % de contratos temporales dentro del total asalariados) se situó en el 24,2% (gráfico 13) por lo que sigue incrementando su peso sobre el total de contratos y si bien los contratos indefinidos crecieron en valor absoluto más que los temporales, ese mayor incremento fue inferior a la proporción indefinidos/temporales 3T14. Dicha creciente temporalidad podría ser un motivo de la decreciente productividad.

Por su parte, la jornada a tiempo parcial se ha estabilizado en el 13% del total de empleos.

graf 13y14

…y un incremento de la proporción de parados de larga duración.

Un tercer aspecto negativo es el incremento del paro de larga duración (i.e. más de dos años) que en 4T14 supone el 43% del total de desempleados cuando en 4T12 era del 32%, señal de que la transición de paro>ocupado la esté disfrutando tanto los parados con corta duración (en el que puede impactar el proceso parado>temporal>parado…) o de población previamente inactiva.

Pese al repunte en 4T14, se observa una tendencia decreciente en la ratio de tiempo medio en desempleo en parados de menos de dos años lo que significa que se agudiza el proceso de situación dual en el desempleo: mientras el desempleado no alcance la cota de dos años cada vez el tiempo en el paro es menor, pero una vez alcanzado dicho umbral cada vez es más difícil encontrar trabajo (gráfico 15).

Si bien la caída del paro con duración menor a dos años supone un alivio para el gasto público (gráfico 16), el coste económico y social del citado paro crónico es probablemente superior.

graf 15y16

Resumen: creación de empleo aunque aún lejos de recuperar el nivel pre-crisis y algunos aspectos pendientes de resolver sobre empleo juvenil, paro estructural y temporalidad.

2014 ha sido un año de crecimiento de empleo y puede haber marcado un cambio de tendencia en la población activa, pero persisten algunas lagunas como son el difícil acceso de los jóvenes al mercado laboral, la consolidación de un paro crónico con cada vez menos posibilidades de reincorporación, y una alta tasa de temporalidad.

Además si se analiza la crisis en perspectiva, pese al incremento de empleo en 2014, y medido en términos de tasa de empleo, al ritmo del pasado año se necesitarían  más de cinco años para recuperar el nivel de 2007. Por lo que respecta a la tasa de paro, el plazo asciende a casi ocho años más (en este caso, el incremento de la población activa provoca que esa ratio apenas descienda vs 3T14).

graf 17y18

IPC y el componente de productos energéticos: perspectivas para 2015

Hoy se publicado la tasa anual del IPC en el mes de diciembre que incrementa su caída desde el -0,4% en el mes de noviembre hasta el -1,0% (algo superior al avance del -1,1%). El promedio en 2014 se sitúa en el -0,2%.

Si se desglosa la evolución por componente, se observa que como en todo el año el componente no subyacente (alimentos no elaborados y productos energéticos) explica la variación. Una vez finalizado el efecto de la subida del IVA en septiembre de 2012 (su efecto base terminó por lo tanto en agosto 2013), puede resumirse la variación interanual del IPC, ante la mínima variación del IPC subyacente que se puede asimilar como una consecuencia de la actividad económica, en la volatilidad propia de los alimentos no elaborados y productos energéticos, con una pronunciada caída de éstos a partir del mes de octubre 2014.

gráfico 1

La evolución de los productos energéticos puede a su vez desglosarse principalmente (su peso en la cesta del IPC es del 10,1% vs productos energéticos 12,1%) en dos clases: carburantes y electricidad cuyo peso en la cesta del IPC es del 6,9% y 3,2% respectivamente.

La evolución interanual de carburantes guarda una elevada correlación con la cotización del Brent en euros (referencia de mercado de petróleo para entregas de crudo en Europa), dado que aunque el peso de la materia prima en el precio final de la gasolina y diésel no es mayoritario (como puede observarse en el gráfico siguiente con datos del mes de noviembre) condiciona la evolución variable de los carburantes (si se suma la proporción de IVA asciende al 47% ponderando los precios de gasolina y diésel según su consumo).

La existencia de una parte fija en los impuestos especiales (que supone un 37% sumando su IVA y que depende del litro de gasolina o diésel no de su precio) y en el margen de refino, distribución y comercialización (que pueden variar pero no se ajustan automáticamente con el precio del crudo) explican también que no se pueda extrapolar caídas de los precios del crudo en los carburantes (aparte de un posible retardo de días en la transmisión de dichos precios al de los carburantes).

gráficos 2 y 3

Como se puede observar en este gráfico, desde el mes de octubre la caída del Brent, compensada solo en una pequeña parte por la apreciación del euro/dólar, explica la caída del IPC.

gráfico 4

Por su parte, la evolución del IPC de la electricidad desde el pasado mes de abril, tras el cambio en el cálculo de la tarifa para consumidores, se ve impactado por el precio en el mercado mayorista (pool) de la electricidad. Esto no significa que las variaciones del pool se trasladan por completo a la tarifa puesto que como en el caso anterior de los carburantes, existen otros compontes que suman a la tarifa (impuestos, remuneración de los costes regulados del sistema…), pero sí que las variaciones anuales del precio del pool pueden afectar en la evolución del IPC de la electricidad. En el mes de diciembre dicha correlación se rompe.

gráfico 5

Por último, la evolución del IPC subyacente podría explicarse, en la coyuntura actual, por lo que se denomina efectos de segunda ronda. En ausencia de presiones inflacionistas del factor trabajo por el lado de la oferta (el sector servicios por ejemplo, es intensivo en mano de obra pero los salarios están prácticamente estancados ver gráfico 6), ni de la demanda, los componentes productos energéticos y alimentos no elaborados pueden ser un factor inflacionista (o deflacionista) una vez su subida (o bajada) afectara en el proceso de fijación de los precios del resto de productos y servicios. Cabe destacar, sin embargo que en el mes de diciembre la tasa subyacente incrementa mínimamente su variación anual desde el -0,1% en noviembre al 0,0% (INE destaca que el aumento de los precios del viaje organizado ha sido mayor en diciembre 2014 que en 2013).

gráficos 6 y 7

La pregunta es, ¿dónde puede situarse el IPC durante este año tras el descenso en el precio del crudo iniciado en 4T14? Asumiendo que el IPC subyacente se mantiene en las mínimas tasas de variación anual de 2014, omitiendo el impacto en el IPC de los precios de los alimentos no elaborados (hay un efecto base que podría impulsar ese componente al alza entre los meses de mayo y agosto como se puede observar en el gráfico 1) y del IPC de la electricidad (si bien una de las tecnologías que fija el precio marginal es el ciclo combinado cuyo combustible es el gas natural, vinculado a su vez con la evolución del petróleo), y manteniéndose la cotización actual del Brent y tipo de cambio en promedio el IPC podría situarse en un -0,9%1, con una mayor caída en los primeros meses del año. Como se puede observar en el siguiente gráfico, no toda la caída del Brent se traslada al IPC por motivos tan diversos como el tipo de cambio, la parte fija del precio de los carburantes y que la gasolina y diésel tampoco suponen el 100% del IPC de carburantes y lubricantes.

gráfico 8

Mi agradecimiento a José Domingo Rosello por su ayuda en las hipótesis sobre el impacto del petróleo en el IPC 2015.

Nota 1: se estima la evolución del IPC carburantes en 2015 sobre la base de una regresión entre la variación anual de ese IPC y del Brent € de la que se obtiene un R2 del 92%. Como valor de referencia para 2015 del Brent en € se toma el promedio del mes de enero (1 hasta 13 de enero) de €43,6.

Cuentas no financieras 3T14: crecimiento del consumo y descenso del ahorro

La cuentas no financieras trimestrales de los sectores institucionales (también conocidas como Balanzas Sectoriales) analizan la evolución de los flujos de renta, ahorro, inversión o financiación de los Hogares e Instituciones sin fines de lucro, las empresas (diferenciando entre  no financieras e Instituciones Financieras) y las Administraciones Públicas.  Se considera un complemento de la Contabilidad trimestral que mide a su vez la producción y la demanda.

Los datos publicados hoy sobre 3T14 muestran un descenso en la capacidad de financiación de la economía respecto de 3T13, mejorando únicamente el sector público su situación.

Analizando en concreto la evolución de los hogares, se observa por un lado un mínimo crecimiento de los recursos netos sobre el trimestre anterior (los datos están corregidos de estacionalidad) compensándose el incremento de las remuneraciones de los asalariados (ante el crecimiento del empleo) con un crecimiento de los impuestos a la renta y patrimonio y un descenso de las prestaciones sociales (vinculado posiblemente con el crecimiento del empleo y con el agotamiento de las prestaciones de desempleo para parados de larga duración).

Por otra parte, los empleos de esos recursos crecen en 3T14 en tasa trimestral debido al consumo, mientras que la inversión (adquisición de vivienda) desciende.

Gráfico 1y2

La combinación de un crecimiento del consumo por encima del de la renta provoca una disminución en la capacidad de financiación de los hogares, que se traduce en un descenso en los dos últimos años de la tasa de ahorro desde niveles del 12% hasta actualmente el 8%, consecuencia de una mejora en la confianza de las familias en la economía y concretamente en el empleo, pero a la vez señala  que parte del actual crecimiento del consumo de los hogares se produce a costa de un menor ahorro.

Gráfico 3y4

El promedio histórico de la tasa de ahorro (la serie del INE inicia en 1T99) es del 10%, posiblemente en ese nivel se encuentre el equilibrio en el medio plazo y el crecimiento del consumo converja con el del empleo y salarios.