Aspectos a considerar en una Cataluña independiente

La presente entrada trata de arrojar algo de luz sobre el debate acerca de los beneficios y costes de una Cataluña independiente, utilizando datos y sin interés por un posicionamiento ideológico. El objetivo de mi análisis no alcanza a considerar ese escenario como ideal o catastrófico, esa conclusión escapa de mi conocimiento pues se trataría de un proceso sin un comparable histórico y que presenta un nivel de incertidumbre tan elevado que supera mi capacidad de análisis.

A continuación expongo los aspectos que creo pueden ser de interés:

1. Saldo comercial: al analizar las exportaciones de bienes lo importante (para poder afirmar que una economía es más o menos dependiente de otra) no es el porcentaje sobre el total de exportaciones sino su saldo.

En el caso de Cataluña, si bien las ventas al resto del mundo superan en términos nominales a las del resto de España (datos a 2013 e impactados por la evolución relativa de la demanda interna con un creciente peso de las exportaciones a Francia, aspecto que supone un riesgo ante el estancamiento de la economía gala), como se puede ver en el gráfico 1 el saldo con el exterior ha sido y es deficitario, tomando como referencia Intereg, que toma a su vez como fuente DataComex del Ministerio de Economía.

En el mismo gráfico se observa una caída en el déficit con el exterior de bienes (concretamente -21% a/a en 2013), la mala noticia es que dicha tendencia se revierte según datos de Aduanas en 2014 (déficit acumulado a julio a/a +67%) por un incremento de las importaciones.

graf1

Dicho incremento en sí no tiene por qué ser negativo y debe antes ponderarse por su composición. En el casa catalán, los tres principales sectores impulsan las importaciones: industria química (el principal sector exportador que obtiene déficit con el exterior en parte al tratarse de un sector intensivo en bienes intermedios importados), bienes de equipo (segundo sector exportador también deficitario pero  cuyo impulso de las importaciones es una buena señal) y automóviles (tercero en importancia, en este caso sí obtiene superávit comercial).

Del informe de intereg[1] destaca un aspecto interesante: los principales flujos bilaterales tienen lugar siempre dentro de España, lo que muestra el elevado nivel de integración del mercado interior en comparación con el grado de penetración de las economías regionales en el extranjero. En el caso catalán, por ejemplo, Francia tiene un PIB que es el doble del de España y está ubicado a la misma distancia que el resto de España, sin embargo el volumen de exportaciones a este país es unas cinco veces inferior.

Este análisis únicamente cubre el saldo exterior de mercancías, para valorar el impacto en la deuda exterior habría que completar el análisis con el saldo de rentas (dividendos e intereses de deuda pagados/cobrados del/desde exterior), y de transferencias; información no disponible.

Sí es posible completar el análisis con el impacto del saldo por servicios. Como se puede observar en el gráfico 2, el saldo con el resto de España desciende en los últimos años mientras que el del resto del mundo ha pasado de déficit a superávit.

 graf2

Esta mejora en el saldo exterior (es decir, sumando resto de España y del mundo) durante el periodo 2010/13, ha pasado de sustentarse en el crecimiento de las exportaciones (en concreto bienes) a basarse en un descenso de las importaciones.

graf3

Además, los datos disponibles permiten afirmar que la aportación del resto del mundo a la economía catalana ha pasado de sumar a restar, lo que indica que la dependencia del resto de España por parte de la economía de Cataluña es un aspecto que se debería tener en cuenta.

graf4

 2. Balanza fiscal de Cataluña: a partir del estudio sobre balanzas fiscales [2] publicado por la Generalitat (tomaré el saldo por flujo monetario por resultar a mi criterio más objetivo, dejo al lector que sume el gasto fiscal por nuevas estructuras de Estado) se puede realizar dos matices.

El primero es la neutralización, pues el propio estudio apunta dos metodologías para neutralizar el saldo (necesario en el cálculo de las balanzas fiscales[3], debido a que al obtener España un déficit público, éste debe neutralizarse para excluir el exceso de gasto que en la práctica pasa engrosar el stock de deuda pública): ajustar bien los ingresos, bien el gasto público.

De este análisis resulta un rango (no un valor) con un relevante margen de unos mil millones de euros. Tomando los últimos datos de Idescat sobre el último dato de PIB publicado (otro ajuste sobre el citado estudio) supondría no un déficit del 7,7% sino del 6,4%/7,3%.

El segundo aspecto a considerar es la inclusión de los intereses de la deuda en el cálculo de la balanza. En este caso considero que si se neutraliza su saldo tampoco debería incluirse este concepto, pues los intereses derivan de una deuda cuyo origen es, simplificando, es resultado de los sucesivos déficits.

Por lo tanto, que hay razones para excluir del cálculo los intereses de la deuda (se asume, en definitiva que la deuda debe ser aceptada en su parte proporcional por Cataluña). Con este segundo ajuste[3] el saldo quedaría en un rango del 5,4%/6,4%, €11.112m/€13.075m lejos de €16.000m que se suele mencionar y aún habría que ponderar (aparte del gasto público adicional derivado de las nuevas estructuras de Estado) otro componente que paso a explicar a continuación (Seguridad Social impacto en el saldo €3.636m).

tabla

3. Seguridad Social: es conocido el debate sobre la sostenibilidad de las cuentas de la Seguridad Social. El previsible envejecimiento de la población, la baja tasa de natalidad y, en los últimos años, el saldo neto negativo por emigración y la crisis (que ha impactado en el empleo y en la evolución de los salarios) son razones para plantearse cómo se va a financiar en el medio plazo el sistema de pensiones.

Si tomamos como referencia al estudio de Estimaciones a c/p del INE, que  define en población c/p como 2013/23, se observa como el incremento de la tasa de dependencia siendo creciente para resto de España como para Cataluña, es especialmente notable en el segundo caso.  La divergencia obedece tanto a una reducción más rápida de la población en edad de trabajar como un mayor incremento de la población en edad de jubilación en Cataluña.

Por el contrario el efecto de la mayor caída en población de entre 0 y 15 años en Cataluña, compensa en parte los dos efectos anteriores.

graf5 y 6

En un capítulo que absorbe cerca de un 40%[5] del gasto de los presupuestos, es un aspecto creo que a considerar.

 4. Deuda privada: la elevada deuda de las familias y hogares acumulada en los años del boom es uno de los principales lastres en la recuperación de la economía española. En el caso catalán, su proporción sobre el total de España es creciente y ya alcanza una proporción similar al del peso del PIB (con la salvedad que en este caso se compara una variable de flujo y de stock), lo que implica que es al menos tan vulnerable como España (más si quedara fuera de la UE y especialmente de la UEM), a un episodio de crisis financiera como la vivida en Europa durante 2011.

 graf7

[1] Intereg: http://www.c-intereg.es/metodologia.asp

[2] “Els resultats de la balança fiscal de Catalunya amb el sector públic central l’any 2011”

[3] Calcula como diferencia entre % ingresos del Estado en CAT (19,2%) menos % costes por intereses en CAT (10,8%) por total de coste por intereses (2.931/10,8%).

[4] Estudio publicado por el INE en el mes de noviembre de 2013.

[5] Según PGE 2015 su peso asciende al 37,8% del total del gasto de la Administración central.

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